Seamos felices que nos marean las perdices

 

¿Recuerdan la famosa frase del “puedo prometer y prometo”?  Serán cosas de los tiempos, pero se ha quedado en un triste y mediocre “puedo mentir  y miento”.

Hay barra libre para que los candidatos  mientan y suelten una patraña tras otra sin ningún tipo de recato. A alguno igual se le escapa la risa y todo en mitad de tanto embuste, viendo lo fácil que es reírse en la cara del electorado. No entiendo cómo pueden guardar la compostura, el gesto de no haber roto en su vida un plato mientras tiran la vajilla entera a la cabeza de sus oponentes.

Puedo mentir y miento que la ciudad tendrá servicios de calidad.

Puedo mentir y miento que la ciudad estará limpia, será segura, habrá obsesión para crear puestos de trabajo y calidad de vida

Puedo mentir y miento de que soy el más alto, el más guapo, el más inteligente, simpático y maravilloso ser que hay sobre el planeta tierra y que el resto debéis estar a mi servicio.

Me admira que puedan decirlo sin sonrojarse, sin perder la compostura, sin un parpadeo siquiera. Serían temibles jugadores de póker, soltando un farol tras otro, si no recordaran más a bien a tahúres dispuestos a hacer trampas al menor descuido. Serían actores formidables si no recordaran  más bien a esas estatuas vivientes que permanecen inmóviles en su puesto a cambio de unos dinerillos.

Me pregunto cómo hemos llegado hasta aquí y la respuesta- creo que podrán estar de acuerdo conmigo- es que nos hemos dejado. Nos hemos dejado que nos mientan a la cara una vez y otra y otra más sin que haya consecuencia alguna. Hemos permitido que la palabra, el buen nombre, que es uno de los bienes más preciados que pueda tener una persona, haya quedado oculta entre el fango, pisoteada por la mentira.

Sin reprobación social, crece la impunidad. Si a la primera mentira hubiera una contestación, una consecuencia, seguramente costaría más un segundo embuste.

Pero si las mentiras se multiplican como panes y peces y no pasa nada, al final están tan normalizadas que ya los que ni parpadeamos al oírlas somos nosotros.

Y ya está bien de dejar que esta bola, nunca mejor dicho, siga rodando cuesta abajo de la decencia.

Por si acaso creen que exagero, hace casi 30 años que Mediterrània reclama un estudio epidemiológico para saber el estado de nuestra salud pública. Hace casi 4 años, el Ayuntamiento de Tarragona acordó, por mayoría absoluta, impulsar este estudio y seguimos esperando.

Ya no sé ni cuántos años han pasado desde las promesas del Gobierno central de desdoblar la N-340 mientras seguimos sumando muertos y heridos. O de impulsar el Corredor del Mediterráneo mientras se pierden inversiones millonarias . Ni cuántos pasarán hasta que la Generalitat aligere de una vez las listas de espera y Tarragona tenga hospitales en condiciones o la Residencial recupere su antiguo esplendor.

Pero no pasa nada. Son tiempos electorales y todo es maravilloso. Seamos felices y mareemos perdices.

Ángel Juárez Almendros es presidente de Mare Terra Fundació Mediterrània, de la Coordinadora de Entidades de Tarragona y de la Red Internacional de Escritores por la Tierra (RIET).

La CET recomendará el voto a los partidos comprometidos con el estudio epidemiológico

Una imagen de archivo del Curso Científico del 2017, organizado por Mediterrània, en el que todos los ponentes se mostraron a favor del estudio

Mare Terra Fundación Mediterrània y la Coordinadora d'Entitats de Tarragona, ente que concentra más de 110 organismos, recomendará a sus asociados que, en las elecciones municipales, voten a los partidos políticos que se comprometan a hacer el reivindicado estudio epidemiológico del Camp de Tarragona.

Hace casi de 30 años que Mediterrània reclama este estudio para saber con criterios científicos el impacto de la actividad industrial y de las infraestructuras en nuestro territorio.

Aunque el 17 de julio de 2015, el pleno municipal del Ayuntamiento de Tarragona aprobó por unanimidad una moción en la que se acordaba "promover un estudio epidemiológico enfocado a establecer científicamente el impacto que las actividades que se desarrollan en el Camp de Tarragona puedan tener sobre la población residente ", cerca de 4 años después este acuerdo unánime sigue siendo papel mojado.

El presidente de Mediterrània y de la CET, Ángel Juárez, plantea que "nos preocupa mucho la salud pública y no hay datos históricos para saber si le afecta la actividad industrial".

Juárez recuerda que un estudio epidemiológico aborda el aire, el agua, el suelo, la comida e incluso, análisis de sangre para disponer de una radiografía completa de la situación con datos objetivos.

"Lo pedimos desde hace muchos años y lo seguiremos reivindicando porque es el pez que se muerde la cola. Sin datos, no se puede actuar. No entendemos porque sólo hay buenas palabras, pero cero acciones ", reprocha Juárez.

Es por eso que la CET reclama a las formaciones políticas que se presenten a las elecciones municipales en Tarragona que incluyan el estudio en su programa electoral como punto destacado.

Juárez concluye que "usaremos todos nuestros canales de difusión para recomendar el voto a los partidos que se comprometan de verdad a tirar adelante, de una vez por todas, este estudio”.

La CET estrena junta

La Coordinadora d'Entitats de Tarragona (CET), organisme que concentra més de 110 Associacions ha renovat la seva junta directiva per unanimitat, ja que dos dels antics membres han optat per un projecte polític. Aquest fet és incompatible amb formar part de la junta directiva, segons els Estatuts de la Coordinadora.
Així, el president de Mare Terra Fundació Mediterrània, Ángel Juárez, manté la presidència de la CET i ara, la vicepresidència l'ostenta Robert Hernández, president de l'ADT de Torreforta.
Per la seva part, la secretaria l'ocupa Maria del Mar Jerez, secretaria de SOS Regina i Cooperativa El Caminet; la vicesecretaria, Maria León, presidenta de la Unió d'Empresaris de Tarragona i la tresoreria, José Magán, de l'Associació de Veïns L'Albada.
Completan la junta Josefa Rodríguez , Ángel Moreno, Antonio Chacón, Antonio Moriah; Ángel Daniel Juárez i Luz Belly Becerra com a vocals.

¿Está dormida Tarragona?

Los Àpats de Mediterrània al Solric abordarán si "¿Es Tarragona una ciudad dormida"? en su cuarta edición, que se celebrará el próximo 8 de mayo a partir de las 21 horas en el restaurante Solric.

En esta ocasión, al ser un día antes del inicio de salida de la campaña electoral, Els Àpats  cambian su formato y en lugar de tertulia, ofrecerán una mesa redonda debate entre los elegibles de los cinco principales partidos con representación municipal, los empresarios turísticos y los vecinos.

Todo el sector turístico está interesado en saber las propuestas de las formaciones para potenciar este motor económico y encajarlo en la convivencia ciudadana y las respuestas se podrán saber el próximo 8 de mayo a partir de las 21 h en el restaurante Solric, en la cuarta edición de Los Comidas de Mediterráneo al Solric.

Así, participará el presidente de la Asociación de Empresarios de Hostelería de Tarragona Ciudad, Javier Escribano; el presidente de la Vía T, Salvador Minguella y el vicepresidente de la Coordinadora de Entidades de Tarragona, Roberto Hernández por parte de los empresarios y los vecinos y cinco representantes de las formaciones políticas, moderados por el presidente de Mare Terra Fundación Mediterrània, Ángel Juárez.

Cada representante de la sociedad civil tendrá cinco minutos para exponer sus demandas y cada uno de los políticos tendrá también cinco minutos para responder y exponer su proyecto de ciudad turística.

Al finalizar, habrá un turno de preguntas de los asistentes, también con el tiempo limitado para responder.

Para más información y reservas, se puede llamar al 977 55 13 00 o enviar un correo a .

 

La CET expresa su pésame por la muerte de Ana Santos

Mare Terra Fundació Mediterrània expresa su más sentido pésame por la muerte de la concejala de Tarragona Ana Santos y acompaña en estos momentos de dolor la familia, sus amigos y compañeros de consistorio y partido.
Ana, desde las áreas de Políticas de Igualdad y Servicios a la Ciudadanía, siempre colaboró mucho con Mare Terra y estaba decidida a impulsar el estudio epidemiológico que reivindicamos desde hace años. Descansa en paz, amiga

Nueva junta en la CET

La Coordinadora de Entidades de Tarragona (CET), organismo que concentra más de 110 asociaciones ha renovado su junta directiva por unanimidad, ya que dos de los antiguos miembros del organismo han optado por un proyecto político. Este hecho es incompatible con formar parte de la directiva de la Coordinadora, según los Estatutos de la CET.
Así, el presidente de Mare Terra Fundación Mediterrània, Ángel Juárez, mantiene la presidencia de la CET y ahora, la vicepresidencia la ostenta Robert Hernández, presidente de la ADT de Torreforta.
Por su parte, la secretaría la ocupa María del Mar Jerez, secretaria de SOS Regina y Cooperativa El Caminet; la vicesecretaría, la Asociación de Empresarios de Discotecas de Tarragona, María León, y la tesorería, José Magán, de la Asociación de Vecinos de la Albada.
Completan la junta Josefa Rodríguez , Ángel Moreno, Antonio Chacón, Antonio Moriah; Ángel Daniel Juárez y Luz Belly Becerra como vocales.

No son animales, son compañeros

Voy a romper una lanza a favor de la sanidad pública para perros, gatos y demás bichitos que nos alegran la existencia. Según los datos de la Asociación Madrileña de Veterinarios de Animales de Compañía (AMVAC), en España existen más de 20 millones de mascotas (es decir, hay una en cuatro de cada diez hogares). Otro dato significativo es que el gasto anual por cada perro (incluyendo comida, veterinario, etc.) es de más de 800 euros de media, y el de cada gato es de más de 500 euros. Teniendo en cuenta cómo son los salarios en España, es un dispendio considerable.

Varias personas me han confesado que les gustaría tener una mascota pero no pueden permitírselo. Eso es una desgracia, porque los humanos necesitamos a los animales y ellos a nosotros. La vida es más satisfactoria cuando estás acompañado de palabras y afecto humano, pero también de maullidos o caricias perrunas. Ahora puede ser un buen momento para que el animalismo avance en España desde una perspectiva política. Así que aprovecho este espacio para proponer que se realice una prueba piloto y se implante un sistema de sanidad pública para las mascotas. El experimento podría empezar con un número determinado de animales (los que necesiten cuidados más urgentes) y a partir de aquí estudiar cuánto cuesta y si sería asumible aumentar la atención de manera progresiva.

Y llegamos a la gran pregunta: ¿qué hacemos para que no se enfaden aquellos que no tienen mascotas? Yo planteo dos escenarios. El primero es que las personas que tengan un animal de compañía paguen un impuesto o una tasa especial al estado y que el sistema sanitario se sufrague con estos fondos. Una segunda posibilidad es que en la declaración de la renta aparezca una casilla para que los contribuyentes que así lo deseen colaboren con esta causa (me da en la nariz, llamadme malpensado, que tendría más éxito que la de la Iglesia).

Es probable que un modelo de gestión sanitaria como el que tenemos los humanos no sea asumible, pero que nadie pueda reprocharnos no haberlo intentado. Sería algo muy positivo para ti y para mí, para tu perro y para el mío, para los peludos a los que tanto queremos, para las personas que están solas y necesitan un amigo, para aquellos que lloramos con la muerte de Platero, en definitiva, para todos los que tenemos un corazón que late.

Y en esta misma vibración, invito a reflexionar si no serán, más que animales, compañeros. Algunos imprescindibles, como los perros lazarillos. Entrenados, como los perros policía. Milagrosos, como los perros de rescate. Protectores, como los que defienden a mujeres maltratadas.

Naturalmente necesarios, como los gatos que controlan a ratas y topillos.

Pero muchos otros animales son simplemente maravillosos solo por estar ahí. El perrucho feo que adora al anciano cascarrabias al que, si no fuera por él, no aguantaría nadie. El perro grandote que, con paciencia infinita, deja que los críos le tiren las orejas y se acurruquen en su panza peluda, casi tan tierna como la de Platero. Los gatos que ronronean felices y que son capaces de aliviar, según estudios clínicos, el estrés o incluso la depresión con ese sonido ronco, de pura satisfacción de vivir sin importar qué pasará después. Un sonido que proclama que solo importa el aquí y el ahora, que expresa la felicidad de un instante de vida y que aporta ese mismo instante de paz en un mundo escurridizo que cada vez ofrece menos asideros seguros donde agarrarse.

Esos pequeños y peludos habitantes de la casa forman tan parte del hogar que, sin saberlo ni ellos ni nosotros, forman parte de los cimientos o quizás de la pared maestra o quizás del entramado de hierro que mantiene firme nuestra casa bajo los ladrillos.

Porque un mal día, ya no están y cae encima de nosotros un vacío tan pesado que nos falta el aire. Que ese día llegue, como nos llegará a todos, porque es la hora, puede soportarse. Pero duele escribir que algunos humanos deciden envenenarles a escondidas mientras nos siguen sonriendo y deseando buenos días. Estos son los auténticos animales, los que no saben de compañeros por muy humana que sea su especie.

Ángel Juárez Almendros

Presidente de Mare Terra Fundació Mediterrània

Presidente de la Red Internacional de Escritores por la Tierra (RIET)

 

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